Construyendo Ideas de Negocio

Todo gran proyecto nace de una idea. Las ideas de negocio pueden llegar producto de la rigurosidad metodológica de un estudio académico, por la necesidad de salir de una situación desesperada o espontáneamente como si viniera de la iluminación divina que le envió un rayo de sabiduría a un sujeto para que expresara la solución a un problema.

La idea parte de la necesidad de crear un producto, sea un bien o servicio que se pueda producir de manera rentable para un mercado creciente con un público dispuesto a comprarlo para que se traduzca en una fuente de efectivo a largo plazo.

 Grandes ideas, grandes negocios

Alexander Graham Bell, se le ocurrió que era posible que dos personas en lugares distintos pudiesen comunicarse y de allí salió el teléfono. Henry Ford pensó que con un motor de combustión interna podía crearse una cabina capaz de trasladar a las persona de un sitio a otro sin necesidad de caballos o un carruaje tirado por animales de carga.

Thomas Alva Edison ideó la bombilla eléctrica para romper con la oscuridad de la noche y hacer que la gente prolongara la cantidad de horas de vigilia para leer, divertirse y trabajar.

Todas grandes ideas, disímiles entre sí pero con un factor en común: La existencia de un mercado para todas ellas. Cada uno de ellos fue construyendo un negocio, el cual fue adaptándose con el tiempo a las necesidades del mercado, los materiales para construirlo y la incorporación de nuevos elementos al producto que lo hacen mejor.

Todos los productos que mencionamos anteriormente son tangibles, pero hoy en día existen muchas innovaciones que parten de una idea de negocio ya creada que se sometió a un proceso de estandarización de una plataforma de negocios.

Construir tu idea de negocios, debe permanecer fiel a lo que quieres lograr, siempre mejorando para lograr la meta.