¿Qué es Design Thinking?

La metodología comúnmente conocida como Design Thinking es un protocolo de resolución de problemas probado y repetible que cualquier empresa o profesión puede emplear para lograr resultados extraordinarios.

Cualquier profesión, sea cual sea, medicina, derecho, coreografía o política puede beneficiarse al emplear el Design Thinking y lograr mejores resultados.

Se han necesitado años de trabajo pesado a través del uso de esta estrategia para darnos un círculo completo a la verdad simple sobre el Design Thinking; que es una herramienta muy poderosa y, si se usa eficazmente, puede ser la base para impulsar una marca o un negocio.

Las técnicas y herramientas difieren y su efectividad es discutible, pero el núcleo del proceso permanece igual. Básicamente, el Design Thinking consiste en cuatro elementos clave:

  1. Defina el problema

El Design Thinking requiere que un equipo o empresa siempre cuestione el resumen, el problema a resolver. Para participar en la definición de la oportunidad y revisar la oportunidad antes de embarcarse en su creación y ejecución.

  1. Crea y considera muchas opciones

Incluso los equipos y empresas más talentosos a veces caen en la trampa de resolver un problema de la misma manera todo el tiempo. Especialmente cuando se producen resultados exitosos y el tiempo es corto.

El Design Thinking requiere que, sin importar cuán obvia sea la solución, se creen muchas soluciones para su consideración.

  1. Refine las direcciones seleccionadas

Incluso las ideas nuevas más fuertes pueden ser frágiles en su infancia. El Design Thinking permite que su potencial se realice mediante la creación de un entorno propicio para el crecimiento y la experimentación, y la generación de errores para lograr resultados fuera de lo común.

  1. Elige el ganador, ejecuta

Se crean prototipos de soluciones en serio, y las pruebas se vuelven más críticas e intensas. Al final de la etapa 4, el problema se resuelve o la oportunidad se descubre por completo.